Cultivo de manzanas

Las manzanas llevan siglos cultivándose. Las variantes más antiguas ya no se comercializan, pero disfrutamos de sus descendientes. Las variedades más antiguas suelen tener un sabor y una textura excelentes; son muy propensas a padecer enfermedades y en raras ocas iones producen grandes cantidades de frutos . Esto no tiene por qué influir en la elección de la variedad de manzanas que se vaya a cultivar.

Es preferible elegir variedades que permitan una cosecha escalonada de mediados de otoño a mediados de invierno.

Entre las mejores variedades de manzana (más por su calidad, su resistencia a enfermedades o su fácilidad de cultivo que por la cantidad de frutos que producen), se encuentra «Ribston Pippin», «Granny Smith», «Spartam» y «Discovery».

Cultivo de manzanas

Plantación
                En otoño (en recipiente), o de invierno a principios de primavera (a raíz desnuda) en suelos ricos y húmedos..
Cuidados
Acolche el suelo con materia orgánica en primavera y pulverice cada mes con una solución líquida de algas. Proteja las flores de las heladas; polinización manual. Reduzca la cantidad de frutos en verano; proteja los melocotones de las avispas y los pájaros con algodón o vellón.
Cosecha
               A medida que vayan madurando.
Poda
Poda severa en Invierno

Propiedades de la manzana

La manzana aporta vitamina C, fibra soluble y flavonoides, de ahí que sea muy beneficioso tomarla a menudo. Se recomienda incluirla en meriendas y aperitivos, ya que así mantendremos una dieta mucho más saludable.

  • Hidrata gracias a su alto contenido de agua (alrededor del 80 % de su composición).
  • Es diurética y gracias a su aporte de potasio puede ayudar a reducir la acumulación de líquidos y prevenir calambres musculares.
  • Contiene vitaminas del grupo E, conocidas por ser antioxidantes.
  • Fuente de fibra soluble e insoluble. Adecuada tanto para personas con estreñimiento como con diarrea. En el primer caso se debe comer cruda y con piel; y en el segundo, asada o en forma de compota.
  • La piel de la manzana tiene pectina, que protege la mucosa intestinal. Por ese motivo, se recomienda lavarla, pero no pelarla. La pectina contribuye a mantener un buen tránsito intestinal.